Buscando en la basura del Real Madrid me encuentro varias cuestiones que sería conveniente poner de relieve para que quede claro la catadura moral del equipo más ladrón del siglo XX.
Son cosas que conviene saber cuando en debates del eterno Barça-Madrid, algún garrulo con grasilla en la boca de la panceta del bocadillo que se está comiendo, su Mahou clásica y su Marca o As en la mano se ponga cuál imbécil inculto a decirte que los robos del mayor ladrón del siglo XX son invenciones.
Iré dándolo por fascículos para que la gente lo asimile bien.
Para que asimile que ese club que cuando pierde da la mano, como Juanito a Matthaus, es un montón de mangoneo y choriceo auspiciado por un gordo bajito, clavo, bigotudo y maricón que veía cada 15 días con complacencia atracos a mano armada a cualquiera que osara pisar por el centro de la península.
Hoy daré dos ejemplos de las cutres victorias del mal llamado mejor club del siglo XX, las crónicas de la época así lo reflejan pero los mayores grupos mediáticos de la época y posterior lo han omitido como una panda de sabandijas asquerosas porque lo que realmente les ponía era recibir por el caca un montón de merengue, igual que "Fredy Mercury" Martín Vazquez, "me lo merezco (por gilipollas)" Michel y "micropene" (Mccarran copyright) Butragueño.
HISTORIA 1.
Comenzaremos por un clásico.
El Gurucetazo asquerosamente omitido y olvidado por Relaños y por los papafritas de Marca que incluso le dan el premio al mejor árbitro llamando a este trofeo Guruceta.
1970. Copa del (marica reprimido) Generalísimo. La mierda del Real Madrid de entonces ha caído en segunda ronda de la Copa de Europa como una rata.
Camina mediocremente (como su historia si omitimos los robos) el sexto de la clasificación y visita el Camp Nou en el torneo de Copa.
Hay que hacer algo.
En éstas Velázquez, mediocre que sólo tenía un ilustre apellido, arranca raudo y veloz con la elegancia que sólo caracteriza a la mierda que es quién juegue en el Real Madrid.
Dos metros antes de llegar al área recibe una falta que sólo el pichacorta de Guruceta ve.
Velazquez cae como lo que era, una puta maricona con nada de hombría porque el futbol es para hombres.
La sorpresa es cuando Guruceta señala la pena máxima a cambio de su ración de penetración anal por parte de algún moreno que Bernabéu le proporcionara en sus juergas entre copa de anís y copa de anís.
Penalti. El atraco estaba consumado y Guruceta recibiría todos los honores.
Mañana más.
jueves, 6 de septiembre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario